Está escrito: «Abraham regresó con los jóvenes y ellos se pararon y fueron juntos a Beer Sheba, y Abraham permaneció en Beer Sheba» (Génesis 22:19). E Isaac. ¿dónde estaba? Rabí Berejia dijo en el nombre de los sabios de Babilonia: Abraham lo envió a Isaac junto a Shem, para que estudiase de él Torá. Se asemeja al caso de una mujer que enriqueció de la obra de sus manos; ya que tejía con un telar y a través de ello había enriquecido. Ella dijo: «Por cuanto que he enriquecido con este telar, no se apartará de mis manos jamás».
Así aconteció también en el caso de Abraham, pues dijo Abraham: Todo lo bueno que me ha sobrevenido no fue sino porque me he ocupado de la Torá y los preceptos; por eso no quiero que esta fuente de bendición se aparte de mí y de mi simiente jamás.
Dijo Rabí Janina: La razón por la cual no está escrito que ambos volvieron juntos es porque Abraham lo había enviado a Isaac por la noche por el mal de ojo, para que no se posase sobre él, después del gran milagro que le había acontecido. Tal como aconteció cuando ascendieron Jananiá, Mishael y Azariá del horno de fuego encendido al que habían sido arrojados por Nabucodonosor, el rey de Babilonia, por no aceptar prosternarse a su objeto de culto idolatra, tal como consta en el Cáp. 3 de Daniel; y ellos habían permanecido con vida milagrosamente. Después de este suceso, sus nombres no son más mencionados en el libro de Daniel, pues ya no estaban en la casa de Nabucodonosor. ¿Y dónde habían ido? Dijo Rabí Elazar: «Murieron por las escupidas que arrojaban los individuos de las otras naciones contra los demás miembros de Israel, y les decían: ¿Vosotros poseéis un Dios tan grande, que ha salvado a Jananiá, Mishael y Azariá del horno de fuego encendido y os prosternáis a objetos de culto idolatra?». Entonces Jananiá, Mishael y Azariá murieron por designios de lo Alto, para que los demás miembros de Israel no fuesen más avergonzados por causa de ellos.
Dijo Rabí Iosei: Jananiá, Mishael y Azariá murieron de inmediato por el mal de ojo, el cual les afectó instantáneamente por el milagro que les había acontecido. Dijo Rabí Iehoshúa ben Levi: a partir de aquel momento ellos cambiaron su lugar de residencia y fueron junto a Rabí Iehoshúa hijo de Iehotzadak, el sumo sacerdote, para estudiar de él Torá. A esto se refiere lo que está escrito: «Escucha pues, ahora, Iehoshúa sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son hombres prodigiosos» (Zacarías 3:8). Rabí Janina se refirió a la expresión: «son hombres prodigiosos», y dijo: se refiere a Jananiá, Mishael y Azariá, quienes estaban sentados delante del sumo sacerdote para estudiar de él Torá; y se los denomina «hombres prodigiosos», porque con ese fin descendieron Jananiá, Mishael y Azariá al horno de fuego encendido, con el fin de que se hicieran con ellos prodigios. Ya que de este modo se santificaría y engrandecería el Nombre de El Santo, Bendito Sea, en el mundo (Midrash Raba Génesis 56:11).
Índice
Esclarece La Duda De Tu Corazón
La Difícil Tarea De Formar Parejas
El Misterio De Lavarse Las Manos
No Hay Mal Que Por Bien No Venga
El Origen Del Nombre Jerusalén
Por Qué El Judaísmo Se Transmite A Través De La Madre
El Curioso Nacimiento del Hombre y la Mujer
Diferencia peculiar entre la voz de un hombre y la voz de una mujer
Las palabras de la Torá son como la Lluvia
Un Secreto de las aguas del Diluvio Universal
Con este estudio profundo de tu nombre conocerás dones, cualidades y atributos que están directamente vinculados contigo y puedes desarrollar con éxito. Te servirá para superarte y prosperar en tu crecimiento personal.
Solicita el informe de tu Nombre aquí
Cada nombre recibido se analiza en forma puntillosa con el sistema elaborado por el rabino Aharón Shlezinger, basado en profundos estudios cabalísticos.